De piedra ha de ser la cama y de piedra la cabecera

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Nuestra familia es originaria de San Luis Potosí y solíamos visitarles en las vacaciones. Era divertido, pues había muchos primos con quienes jugar y bastante espacio en la casa de mis tíos.

Era una casa del Bajío, de esas casas viejas, donde al centro estaba un patio y las habitaciones se encontraban alrededor de él.

Recuerdo que la primera vez que fuimos, como yo era de los sobrinos pequeños, nos mandaron a dormir a una cama “normal” y los que eran más grandes les tocó cama improvisada en el piso.

Uno de mis primos decidió que para que yo durmiera más cómodo, él se dormiría en el suelo con los demás.

En principio lo agradecí, pues era la primera noche y después de un largo día de carretera, eran buenas noticias.

Todo iba bien hasta que al llegar la hora de dormir me di cuenta de que el colchón parecía un empaque para una persona exactamente a la mitad de la cama.

Era una de esas camas suaves que pudieron ser cómodas alguna vez.

A la mañana siguiente me sentía todo apaleado y les dije a mis padres que me dolía todo, tanto ellos como mis tíos y mi generoso primo se rieron bastante.

Tardé un poco en entender de qué se reían, mas lo que descubrí durante esa noche es que un colchón puede hacer una gran diferencia.

Poco después, cambiaron la recámara que yo tenía y fui con mis padres a visitar un par de tiendas de colchones, pues me comprarían uno nuevo.

Nunca había ido a una tienda y como niño que era… al ver tantos colchones se me antojaba saltar sobre ellos.

Después de hablar con uno de los encargados, me dijeron que probara los colchones de los que se encontraban al fondo de la tienda.

No sabía qué era “probar un colchón”, lo que deduje era el que brincara en ellos, así que pegué la carrera como para aterrizar sobre ellos.

En esa corta edad, tampoco sabía que había colchones muy suaves y otros muy duros.

Después de ir al primero, que era muy duro, me sorprendió que fuera así y supuse que los nuevos eran así, entonces brinqué al siguiente, sin saber que el otro era muy suave… y terminé en el suelo.

Por lo que te habrás dado cuenta, solía ser un poco inquieto y mis padres eran muy lentos, pues en lo que llegaban a donde estaban los colchones, yo tuve tiempo de hacer piruetas y hasta caerme.

Esta anécdota en particular me recordó el cuento de Ricitos de Oro, cuando después de comerse la sopa del pequeño osito se fue a dormir…

En fin, que mi historia con los colchones ha sido muy variada pues en otra ocasión se zafó un resorte del interior de un colchón y mis costillas sintieron la dureza del acero (muy poético, ¿no?).

Me ha tocado dormir en colchones que parecen cama de piedra, como la de la canción y curiosamente son muy cómodos.

Mi experiencia más grata fue cuando compré un colchón de esos que son firmes y toman un poco de la forma de tu cuerpo. Después, cuando te levantas, recuperan su forma original y no se deforman con el tiempo.

Los materiales que existen actualmente son muy variados y por fortuna son diferentes a los de la cama de casa de mis tíos. Incluso ya contamos con colchones que tienen tecnología espacial y de serte sincero, son de los más cómodos en los que he descansado.

Un ambiente que me reúne con mis dos mujeres más importantes

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Desde que era muy pequeña, me llamó la atención la brillantez del mármol. La casa de mis abuelos era una de esas casas grandes y muy luminosas, donde mi abuelita tenía un enorme jardín tanto afuera como adentro.

Y algo que se destacaba era su piso brillante. Como niña me encantaba correr y dejarme “resbalar” por sobre el piso… era muy divertido.

Esa época la disfruté mucho y justo esa sensación de amplitud y brillo se me quedó guardada en mi mente, junto con el aroma de las flores y las plantas distribuidas en esos puntos que te roban una sonrisa.

Así era la casa de mis abuelos. Mi mamá heredó el buen gusto de mi abuelita, por lo que las flores y las plantas predominaron en casa, mas la cuestión de un piso brillante no. Ella prefirió la madera, ya que la considera más cálida.

Lo bueno de la madera es que no se sentía la casa tan fría, ya que vivíamos muy al sur de la ciudad. Así que un piso de mármol no era muy adecuado.

Al ver ambos estilos, me fui forjando mi propia idea para cuando tuviese mi casa. Platicando con mi abuelita, me decía que si bien el mármol es hermoso, requiere de cuidados especiales y eso también es tiempo y dinero.

Mi madre, por su parte, también me decía que dependiendo del piso de madera era su cuidado, y bueno, yo no quiero batallarle ni en tiempo, por mis múltiples actividades, y en dinero… sería lo ideal que no fuese mucho.

Así que me incliné por los pisos de cerámica, pero decidí buscar un par de lugares para colocar el mármol y la madera. En un escritorio para mi oficina y la chimenea puse cubiertas de mármol y la madera la coloqué como recubrimiento de una de las paredes también de mi oficina.

Gracias a los consejos de una muy buena amiga que es decoradora de interiores, logramos armonizar estos materiales para conseguir mi propia versión.

Deseaba que tanto el mármol como la madera estuviesen cerca de mí, en el espacio donde paso más tiempo, de esta forma las dos mujeres que me han marcado en mi vida están conmigo a través de estos materiales que tanto me las recuerdan.

En cuanto a los cuidados, estos se redujeron considerablemente, ya que al ser espacios de poco tránsito y sin tanta exposición a los líquidos es relativamente sencillo.

Para el tema del mármol, las cubiertas utilizadas están perfectamente selladas y las limpio con una esponja o trapo embebido en una mezcla de agua y jabón. Claro que si veo alguna mancha más profunda, tendré que aplicar otras técnicas.

Esto es, si el mármol ha tomado una coloración amarillenta, será entonces el aplicar con un cepillo suave una mezcla de agua y vinagre.

Si en el remoto caso de que se manche con algún tipo de óxido o herrumbre, entonces recurriré a usar agua y el jugo de un limón con un poco de sal, ¡ups! Parece limonada.

Lo que si me recalcó mucho mi abuelita es que cuando se utilice vinagre o limón para eliminar alguna mancha, hay que tener en cuenta que son corrosivos para la piedra, por lo que se deben usarse con mucho cuidado. De lo contrario, podemos arruinar el mármol sin solución.

Y para que esto no ocurra, habrá que aplicar la mezcla sobre la mancha, frotar suavemente durante unos minutos y enjuagar con abundante agua y jabón. Si la mancha persiste, habrá que volver a realizar la operación, cuidando que no actúe más de unos minutos sobre la piedra.

En cuanto a la madera, he comprado una que ya se encuentra tratada y al estar en la pared, sólo requerirá cierta limpieza con un trapo limpio, no más.

De esta forma, mi oficina es más que un lugar de trabajo.

Un deseo hecho realidad

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Mi niño pequeño desde bebé mostró gran interés por los vehículos, ya sean carritos, barcos, trenes o aviones, así como el dibujar ciudades.

Si bien sus primero dibujos eran muy básicos, todos ellos han girado alrededor de las ciudades y por meses era el mismo tipo de dibujo, solo lo fue mejorando y agregando detalles. Como padres nos ha tenido embelesados con su interés en particular en estos temas.

Otro detalle de este hijo nuestro es que ha demostrado gran habilidad y creatividad para construir tanto sus ciudades como vehículos.

Se puede pasar horas en su mundo construido con trozos de maderas, cartón, cajas y sus juguetes que los trasforma en algo diferente a lo que fueron hechos.

Verlo disfrutar su mundo nos hace felices y buscamos intensificar sus gustos al mostrarle ya sea libros de diverso vehículos, de construcciones fantásticas o al llevarlo a lugares especiales donde creemos que pudiera tomar más ideas… y funciona.

Hace poco mi esposo, que también tiene intereses y gustos similares a los de nuestro hijo, sacó su colección de trenes y aviones de su época moza.

No puedo expresarte la carita de emoción del niño cuando abrió sus ojitos llenos de asombro. Era como abrir un cofre del tesoro con riquezas inimaginables.

Rápidamente fue sacando una a una cada pieza y platicaba con su papá sobre cómo se llamaba y cómo funcionaba.

Vaya, fue toda una cátedra el conocer los diversos tipos de trenes y aviones.

En particular mi niño se quedó con un avión en su manita y dijo con una voz entre melancólica y cómo pidiendo un deseo “Quisiera volar en avión y ver la ciudad desde las nubes”.

Mi esposo y yo cruzamos las miradas y no pudimos más que comenzar a investigar cómo podríamos hacer que este “deseo” se volviera realidad.

Por diversas causas no hemos viajado y menos por avión, así que ya era hora de poner manos a la obra para darnos ese regalo familiar.

Dentro de mi investigación y alineado el universo con el deseo de mi niño, llegaron a mi buzón del correo varias promociones de VivaAerobus.

Después de revisarlas con cuidado y ver que estábamos en posibilidades de viajar gracias a estas promociones, compramos nuestro kit de pasajes aéreos para ir a visitar a las abuelitas, que viven en Monterrey y Tijuana.

Para todos será un viaje lleno de sorpresas, donde nosotros viajaremos después de mucho tiempo; también lo será para las abuelitas, a quienes no visitábamos después de un largo rato y en especial para los niños quienes no han volado por avión.

Cuando les dimos la noticia a los chicos, el más pequeño nos abrazó y fue rápido al baúl de los tesoros, que así le llamó, sacó el avión que le gustó y nos dijo “Mamá, papá, este avión es mágico, se cumplió mi deseo, estoy feliz”.

Realmente hay momentos que se guardan en la mente y otros en el corazón. Estamos seguros que este será un viaje que nos llenará de muchas emociones y los niños vivirán nuevas experiencias que guardarán en esa mente llena de imaginación y por qué no, también en sus corazones.

Y tú, ¿has pasado por alguna experiencia que te ha llenado de emoción y alegría en estos últimos días? Si es así te invito a compartirla, y si no… ¡haz que suceda!

Las emociones, ¿cómo afectan en mi peso?

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¿Sabías que una de las razones por las que pudieras tener sobrepeso es debido a tus emociones?

Sí, así de contundente es la respuesta, nuestras emociones actúan sobre nuestro peso. Esta acción tiene lugar de varias maneras.

Las emociones pueden modificar nuestro comportamiento en la forma de cómo vemos y recibimos el alimento, bien sea en cantidad, vamos a comer más o menos.

Te ha pasado que cuando vas a una fiesta y existen una gran cantidad de alimentos, no te mides con facilidad. Esto por que a lo mejor te sientes emocionado por el momento.

O bien con respecto a la calidad, la elección de los alimentos puede variar debido a los sentimientos emocionales. Por ejemplo, si terminaste con el novio, a lo mejor te comes un litro de helado y esto va empeorando con el tiempo.

Nuestras emociones también intervienen en nuestra actividad motora y, por tanto, en el gasto energético que emana de ésta.

Y definitivamente, nuestras emociones actúan directamente sobre nuestro peso, independientemente del comportamiento alimentario, e independientemente de la elección de los alimentos y del ejercicio físico, favoreciendo o, por el contrario, obstaculizando el almacenamiento de grasa.

Esta influencia directa de las emociones se efectúa por medio de las hormonas o bien de los neuromediadores del cerebro, que en cierto modo constituyen las ìsecrecionesî de las neuronas.

A esos kilos producidos por nuestras emociones se les ha llegado a conocer como sobrepeso emocional. Este sobrepeso concierne tanto a los niños como a los adultos, y por igual a los hombres y a las mujeres.

Y los diferentes regímenes, por sí solos, no pueden con él; al contrario, hacen que aumente. Y más aún cuando no ha sido inducido por un especialista, dándole el seguimiento correspondiente.

Probablemente habrás probado uno o varios tipos de regímenes con el fin de librarte de esos kilos de más y para apoyar la intención de bajar de peso habrás optado por practicar algún tipo de ejercicio físico.

Sin embargo, esos kilos de más se niegan a despegarse totalmente de tu cuerpo, o bien, cuando al final lo hacen, no tardan en volver, y a veces todavía en más cantidad, originando el tan odiado ìefecto reboteî.

Y lo más sorprendente es que hay hombres y mujeres que, sin cambiar nada en su modo de alimentarse y sin modificar en absoluto su gasto energético, ven, en algunas semanas, cómo su báscula les indica que ya han adquirido varios kilos o, al revés, se los quita de encima. Esto se cree que es ìcomo si nada pasará por detrásî .

Esto es justamente lo que padecemos muchas de las personas que nos sometemos a un régimen para bajar de peso sin saber que el problema no necesariamente está en la comida, sino en la forma en cómo nos estamos relacionando con ella y cómo están afectando nuestras emociones en su asimilación.

Y entonces, ¿qué hacer al respecto?

Lo primero es ponerse en buenas manos, y para ello el mejor de los especialistas es justamente un médico bariatra.

Este profesional de la salud tiene el conocimiento y los recursos para ayudarte a encontrar el origen de tu sobrepeso.

Para ello se encuentra rodeado de una serie de especialistas que bajo un trabajo multidisciplinario llegarán a la raíz del problema y si este es emocional, entonces comenzarán por ahí.

Las manualidades, algo que puedes compartir con tus pequeños

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Como papás, uno de nuestros principales deseos es pasar tiempo de calidad con nuestros hijos. Esto puede ser relativamente sencillo durante los fines de semana o las vacaciones (siempre y cuando coincidan con las nuestras), pero la constante es que las agendas de los adultos estén siempre saturadas y que incluso las de los niños se llenen rápidamente con la escuela y las tareas, las clases de música y los entrenamientos deportivos.

Por eso es importante colocar el énfasis en la calidad de la convivencia. Aunque sean sólo un par de horas entre semana y la mayor parte del sábado y el domingo lo que podamos dedicar a nuestros pequeños, es primordial que ese tiempo sea exclusivo para ellos y que no sea interrumpido constantemente por llamadas, mensajes o preocupaciones.

Hay muchas actividades que puedes compartir con tus hijos cada día. Por ejemplo, leer un cuento antes de dormir, armar un juguete de Lego, dar un paseo con la mascota, cocinar platillos sencillos o incluso hacer las compras (a muchos niños les encanta tomar parte en las actividades del hogar y esto, además de entretenerlos, les enseña a colaborar).

Otra de las labores más entretenidas y didácticas que podemos hacer con los niños es la elaboración de manualidades. Con ellas fomentamos su creatividad; también les enseñamos a ahorrar, porque en vez de comprarles un juguete, un estuche para los lápices o un adorno para el pelo, podemos animarlos a que los hagan ellos mismos; y también los motivamos para cuidar el ambiente, pues en muchos trabajos se pueden emplear cajas de cartón, botellas de plástico, envolturas de papel y otros objetos que normalmente acabarían en la basura.

En revistas de decoración y sitos de internet encontrarás muchas ideas para hacer manualidades con tus hijos. Pueden crear desde organizadores para sus lápices y útiles escolares, hasta muñecos y juguetes. Ahora bien, con los niños hay que extremar las precauciones, porque no faltan los que se llevan todo a la boca o que quieren manejar todas las herramientas que tienen a su alcance. La recomendación es no perderlos de vista y trabajar con materiales e instrumentos que no representen un riesgo para ellos.

Entre los materiales más seguros para que usen los niños están los siguientes:

  • Es un polímero ligero, fácil de cortar y pegar, lavable y lo más importante, no es tóxico. Además es barato y se puede conseguir incluso en las papelerías.
  • Una de las telas más empleadas en la decoración, por ser versátil, resistente y adecuada para gran variedad de trabajos. Los precios del fieltro son muy accesibles, así que puedes elegirlo para fomentar la creatividad de tu pequeño.
  • Puede que no sea tan resistente como otro tipo de papel, pero la ventaja es que es muy fácil de cortar. Además resulta un lienzo excelente para que los niños ejerciten sus habilidades para el dibujo sin que te decoren las paredes.
  • Es una de las favoritas de los pequeños, pues su flexibilidad y colorido les permite crear todo lo que se imaginen. Sólo asegúrate de comprar un material no tóxico.

Por otra parte, están los instrumentos que debes tener a la mano, para que tus hijos trabajen con total seguridad:

  • Tijeras con punta redondeada
  • Lápiz adhesivo o pegamento no tóxico
  • Pinturas a base de agua
  • Lápices de colores o crayolas
  • Una bata o delantal para proteger la ropa
  • Un mantel de plástico, para proteger la superficie donde trabajen

Equípate con estos materiales y utensilios, y pasa ratos increíbles con tus pequeños.

Tres días de recorrido por el Primer Cuadro de la Ciudad de México

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La Ciudad de México, mejor conocida como la Ciudad de los Palacios, es un lugar considerado por muchos como una de las ciudades más grandes y populosas del mundo.

Con sus más de ocho millones de habitantes es catalogada como una ciudad global y como uno de los centros financieros y culturales más importantes de América y del mundo. Su crecimiento es uno de los más veloces a nivel mundial y se espera que su economía se triplique para el año 2020.

La vida en esta mega ciudad es intensa y para los visitantes primerizos suele resultar toda una odisea.

Esta ciudad encierra mucha, mucha historia en cada una de sus calles, colonias y barrios. Con sus impactantes monumentos, edificios, parques, avenidas y una diversidad de museos e iglesias.

Visitar la Ciudad de México con la idea de conocer por lo menos uno de sus perfiles puede llevarte mucho tiempo, por lo que hospedarte en un hotel en México cerca de lo que deseas visitar es una muy buena idea.

Por ello y para agilizar un poco lo que deseas conocer, sería importante que definas qué es lo que quieres hacer para ver por dónde comenzar.

Por ejemplo, si deseas conocer su arquitectura y un poco de su historia, lo más recomendable es comenzar por el Centro Histórico de la Ciudad de México, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Conjuga el pasado colonial y prehispánico con una cara moderna y una intensa vida comercial.

Explayarte en la Plaza de la Constitución, mejor conocida como el Zócalo o el Centro, y observar desde este punto los diferentes edificios que la rodean, te harán comprender el por qué se le ha denominado “la Ciudad de los Palacios”.

Desde este punto podrás apreciar el Palacio Nacional, edificado en el sitio donde estuviera el Palacio de Moctezuma y podrás disfrutar a su costado sur el edificio de la Suprema Corte de Justicia, con murales de José Clemente Orozco.

Al norte encontrarás la Catedral y del Sagrario. Al sur hay dos edificios gemelos: el antiguo edificio del Ayuntamiento, construido en el siglo XVI y modificado en el XVIII, actualmente es sede del Gobierno del Distrito Federal.

En el costado poniente de la Catedral encontrarás el edificio del Monte de Piedad, edificado en el siglo XVII. Y del lado contrario encontrarás la Zona Arqueológica del Templo Mayor, ubicada en lo que fuera el centro de Tenochtitlan. El Templo Mayor de los mexicas se constituyó en el corazón y origen de la ciudad de México.

Así, con solo colocarte al centro de la Plaza e ir girando poco a poco para observar todos los edificios que la rodean, tendrás una idea de lo que en cada uno tiene guardado como gran tesoro nacional y orgullo de los mexicanos.

Tan solo en este punto, con la visita interna a cada uno de estos edificios, tendrás para entretenerte un par de días si es que deseas conocer esta ciudad con un poco más de detalle.

Después de esta visita, te recomiendo que camines por la calle de Madero, desde el Portal de Mercaderes y hasta la Casa de los Azulejos.

Esta es una vía que alberga suntuosas residencias, espléndidos templos y comercios tan importantes como la joyería “La Esmeralda”, como dato curioso te comento que enfrente se encontraba el café “La Concordia”, donde los llamados lagartijos pasaban largas horas mirando pasar a las damiselas que acudían a misa a “La Profesa”.

En esta misma vía tenía su residencia Manuel Gutiérrez Nájera, quien la inmortalizó en los versos de La duquesa del duque Job, seudónimo que identificó a este singular poeta.

Durante tu recorrido te encontrarás con la Iglesia de la Profesa, el Museo del Estanquillo, el Casino Español (vale la pena desviarse un poco sobre la calle de Isabel La Católica en el número 31 para ver este edificio).

Regresando a la Calle de Madero continuamos con el Palacio de Iturbide, el Templo y antiguo convento de San Francisco, el Palacio de los condes del Valle de Orizaba (Casa de los Azulejos), la Torre Latinoamericana, el Palacio de Bellas Artes, lo cual te lleva directamente a la Alameda Central, para pasar después al Museo Mural Diego Rivera y concluir este recorrido en el Laboratorio de Arte Alameda.

Pues bien, como notarás, tan solo con estas sugerencias ya tendrás para entretenerte más de dos o tres días y aún no has salido del primer cuadro de la ciudad, ni apreciado otras grandes construcciones que este cuadro tiene reservadas para ti.

Así que mejor regresa a tu hotel en México DF y descansa para una siguiente jornada por esta hermosa ciudad.

Cuidar la salud es mantener la belleza

La belleza se ha considerado un concepto subjetivo, que varía en función de los ideales y aspiraciones de una sociedad, de una época o hasta de un grupo de individuos. Sin embargo, hay aspectos en los que diversas culturas han coincidido para designar a objetos o personas como bellos; por ejemplo, la simetría, la proporción entre los distintos miembros o elementos de una composición, o la armonía de colores, formas o sonidos.

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Equilibrio, proporción y armonía son cualidades que también se han relacionado con una de las condiciones más atesoradas por el ser humano, la salud. En civilizaciones tan antiguas como la griega, el objetivo fundamental de la medicina era reestablecer el equilibrio en el cuerpo humano, que se perdía debido a los agentes causantes de enfermedad. Desde entonces, la ciencia médica ha tenido un desarrollo fascinante, al grado de que ha llegado a identificar los componentes del genoma humano. Sin embargo, la idea de que la salud constituye una forma de equilibrio entre todos los órganos y funciones corporales no se ha descartado.

Pienso en estas cuestiones, porque actualmente nos preocupamos mucho por el exterior, la imagen, la apariencia; pero a veces olvidamos que todo ello es un reflejo de lo que sucede adentro, tanto en la mente y el ánimo como en el funcionamiento de nuestro cuerpo. A muchas mujeres y hombres nos preocupa, entre otras cosas, la apariencia de nuestras piernas. Odiamos que se comiencen a notar los primeros signos de la celulitis, que el vello corporal arruine su textura de seda o que aparezcan esas venas en forma de arañitas que las hacen ver amoratadas. Entonces recurrimos a múltiples soluciones cosméticas, algunas profesionales y otras no tanto, pero no nos preocupamos por averiguar a qué se deben todas esas manifestaciones antiestéticas.

La celulitis, por ejemplo, aparece debido a la acumulación de grasa debajo de las capas de la piel; lo anterior causa esos pequeños hoyuelos a los que comúnmente denominamos “piel de naranja”. Los tratamientos de aplicación tópica –cremas o tónicos que se aplican sobre la piel- son de gran ayuda para reparar la superficie de la piel, pero si realmente se quiere erradicar el problema, se debe solucionar desde adentro y la mejor forma de hacerlo es mediante un cambio en la dieta.

En cuanto a esas arañitas, que son la primera manifestación de las várices, su aparición se debe a una insuficiencia de las venas; cuando éstas se adelgazan, la sangre no circula adecuadamente y se acumula en ellas, de ahí que se vean amoratadas y comiencen a hincharse. Hay personas que sólo atienden al problema de la apariencia y recurren a soluciones como maquillar las áreas afectadas. Pero lo que deberían buscar de inmediato es un tratamiento para várices, pues si el estado de las venas no mejora, pueden formarse coágulos que eventualmente provoquen una trombosis.

Y así podría mencionar diversos casos en los que nuestras preocupaciones se concentran en cuestiones de apariencia, pero que realmente deberían comenzar con una evaluación del estado de nuestro cuerpo. No está mal preocuparse por la imagen y buscar la belleza, pero no se debe olvidar que ésta comienza en el interior.

El Coloso de Santa Úrsula, escenario de grandes historias

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¿Sabías que el Estadio Azteca es el único escenario donde se han presentado dos finales de Copas del Mundo de la FIFA, en los Campeonatos de México 1970 y México 1986?

Y también fue el marco donde todos sus espectadores vivieron la consagración de Pelé como el “rey” del fútbol en el campeonato de 1970 y la consolidación de Diego Armando Maradona como figura histórica del fútbol mundial en el campeonato de 1986, ambos ídolos indiscutibles del fútbol a nivel mundial.

Este bello estadio también posee el récord al ser el que mayor cantidad de juegos mundialistas ha albergado, con un total de diecinueve partidos.

Con solo estas cifras y al ser el marco para figuras especiales del mundo del fútbol, el Estadio Azteca ha dejado su huella en la historia del fútbol.

También ha sido escenario de conciertos y eventos masivos. Se han presentado artistas y cantantes como Menudo, que logró reunir en 1983 a más de 100,000 personas, en un evento que pasó a la historia como “La noche que el Azteca cantó”. Los ejemplos bastan para dejar claro por qué a este recinto se le llama “El Coloso de Santa Úrsula”.

Otros artistas de talla internacional como Elton John, U2, The Black Eyed Peas, Paul McCartney, Gloria Estefan, Luis Miguel, Paulina Rubio, Bronco, Enrique Bunbury, Juan Gabriel, Arctic Monkeys o Michael Jackson, quien para variar rompió récord de asistencia masiva con más de 600,000 personas durante los cinco conciertos que presentó con Dangerous World Tour, entre otros muchos más artistas.

Este estadio también fue testigo de la celebración “Encuentro de las generaciones” con el Papa Juan Pablo II, en el marco de su cuarta visita pastoral a México en 1999. Este evento masivo contó con la asistencia de 125,000 personas.

También ha sido escenario de encuentros de la NFL, American Bowl y los Juegos Panamericanos de 1975.

Actualmente el club de fútbol local es el América, además de ser la sede oficial como anfitrión de la Selección Mexicana de Fútbol.

Además de todo esto, ¿por qué ha sido una sede tan importante?

Sencillo, es el tercer estadio más grande del mundo, al poseer una capacidad total de 105,064 espectadores; cuenta con un sistema de drenaje que evita encharcamientos y permite jugar minutos después de haber terminado una tormenta, ideal para dar continuidad a los campeonatos; cuenta con las medidas oficiales solicitadas por la FIFA, al igual que una adecuada orientación.

Es interesante saber que este estadio se encuentra en constante mantenimiento y se ajusta continuamente a los adelantos y solicitudes por parte de la FIFA o por las mismas circunstancias.

Por ejemplo, en el 2013 se renovó considerablemente, se instalaron butacas para estadios individuales en la totalidad de las localidades, con lo cual el aforo se vio reducido en un 2 por ciento. Si bien este ajuste le ha quitado lugares, por otro lado le da más confort.

Muchas historias se han escrito en este fantástico escenario, yo tengo la mía que es muy diferente a todo lo que has leído y fue cuando presenté mi examen de ingreso a la Máxima Casa de Estudios, la UNAM y tuvo como sede este estadio.

Ahí, en la penúltima fila, prácticamente pegada al techo con todo el escenario frente a mí, me senté a realizar mi examen, que me entregaron en un enorme sobre manila. Después de tres horas ininterrumpidas, entregué lo que para mí representó un enorme reto académico.

En fin, este coloso si pudiera hablar tendría una inmesa cantidad de anécdotas para contar. Por lo pronto es una estructura que nos enorgullece y sabemos que aún faltan más historias por escribir.

Obsequios para personas especiales

Ya estamos en la recta final del año y para mucha gente, así como para las marcas y tiendas, es tiempo de pensar en compras y regalos. No importa si hay personas que no celebran la Navidad; la tradición dicta que se debe participar en el intercambio de la oficina, dar obsequios a la familia y tener un detalle con los seres queridos.

Aunque el consumismo no es una de las mejores prácticas, la verdad es que un regalo no disgusta a nadie, sobre todo si se trata de algo que refleja el interés y el aprecio que se tiene por la persona que lo recibe. Si eres fiel a las tradiciones de estas fechas, tienes un cumpleaños o aniversario en puerta, o simplemente quieres consentir a una persona especial, toma en cuenta estos consejos, para que tu regalo signifique mucho más que una costumbre.

Hazlo tú mismo

Para mí, los regalos hechos por cuenta propia son los mejores. Y no es porque permitan ahorrar (aunque ésa también es una ventaja), sino porque así creas algo único y especialmente diseñado para la persona. Hay muchas cosas sencillas que puedes hacer para dar regalos originales y auténticos; separadores de libros para los amantes de la lectura, portarretratos para la foto de algún momento especial, bufandas o guantes tejidos, ya que viene la época de frío. Tu creatividad es el límite.

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Una forma infalible de hacer sentir bien a una persona es demostrando que te interesas por ella, que conoces sus gustos y que recuerdas sus conversaciones acerca de lo que quiere y espera. No necesitas regalos espectaculares y costosos para lograr esto; sólo tienes que prestar atención a los detalles. Si un amigo o familiar te cuenta que anhela ir a un concierto, ver una película o cenar en un lugar especial, ¿por qué no lo sorprendes con una invitación para que compartan esa experiencia? El tiempo que pasen juntos será el mejor regalo.

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Obsequios personalizados

Si no tienes mucho tiempo para hacer los regalos o no se te dan bien las manualidades, otra opción para obsequiar algo único y mostrar a la persona que buscaste algo especial para ella es comprarle algo personalizado. Un artículo de piel con el monograma del destinatario es un regalo exclusivo y elegante, para consentir a tu mejor amiga, a tu mamá o hasta para tener un detalle con tu jefa. Hay tiendas de bolsas de piel en México en las que puedes mandar hacer este tipo de artículos.

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Puede ser un mensaje trillado, pero lo más importante de un regalo es que lo des con cariño. Piensa en lo que la otra persona significa para ti y no tendrás dificultades para encontrar el obsequio ideal.

Gracias a los análisis clínicos, ahora podemos dormir como bebés

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Durante toda la noche, mi hijo pequeño no logró conciliar el sueño, ya que una intermitente fiebre, un dolor en el vientre y un intenso dolor de oídos no lo dejaban descansar. Para un niño pequeño, era difícil describir esta nueva sensación; mi hijo lo único que hacía era taparse su orejita y me decía que le ardía.

En fin, busqué calmarle el malestar con comprensas calientes para desinflamar este órgano mientras lográbamos ir al médico. Así como meterlo a la ducha para bajarle la temperatura y apoyarlo con un medicamento para bajar la fiebre.

Una vez que estuvimos con el médico, dentro de las observaciones que hizo fue revisar con detalle sus oídos y estómago. En este último le llamó la atención el tipo de inflamación por lo que le mandó realizar unos análisis clínicos de coprocultivo para descartar alguna bacteria.

La justificación es que en la zona donde vivimos se han presentado varios casos de tifoidea y salmonela y la inflamación que mostraba mi hijo no tenía buena pinta, por lo que es necesario revisar y de ser posible, descartar alguna de estas bacterias.

Así, pasamos del consultorio médico a los laboratorios clínicos para llevar su muestra. Aquí, un técnico colocará una parte de la muestra en un plato especial, lleno de un gel que estimula la multiplicación de bacterias u otros microorganismos.

Gracias a los conocimientos que se han conseguido a través de la historia, se sabe que si se presenta proliferación de ellos, se identifican los diferentes microorganismos. El técnico del laboratorio también puede realizar más exámenes para determinar el mejor tratamiento.

Así es como los médicos se apoyan de estas pruebas clínicas para descartar o conocer con mayor detalle a qué se están enfrentando y ofrecer el mejor tratamiento, ya muy dirigido para atacar el problema.

Una vez con los resultados en la mano, nos dirigimos con el médico nuevamente. Afortunadamente no había rastros de ninguna bacteria y ya para estas horas mi niño ha mostrado estar mejor. Mucho ayudó a que fue muy disciplinado para tomarse su medicamento y al ver que las molestias, tanto del oído como del estómago disminuían, con más ánimo se las tomaba.

Ahora está de nuevo en la actividad en pleno, comiendo, jugando y en especial, durmiendo como lo que es, un niño sin problemas.

Para nosotros los padres, el saber que podemos recurrir a este tipo de estudios donde el médico basa con mayor exactitud su diagnóstico, nos brinda tranquilidad. El saber que nuestro pequeño se encuentra bien y libre de cualquier bacteria regada en el ambiente es algo que no tiene precio.

Ahora, podemos dormir como bebés, tranquilos de que mi hijo se encuentra bien y durmiendo plácidamente.